martes, 17 de abril de 2012

GOZOS A SAN CLEMENTE MÁRTIR, venerado en la iglesia parroquial de la villa de San Mateo.

La Iglesia Arciprestal de Santa María de San Mateo tiene en su Capilla de San Clemente, construida entre 1769 y 1781 por Fernando Molinos, las reliquias de cuerpo entero de un mártir que fueron encontradas en las catacumbas de Santa Priscila de Roma. A ella se accede a través de un gran arco apuntado. Los restos del santo, mártir anónimo al que se llamó San Clemente en honor del papa de la época, están expuestos en una bella urna en una posición recostada. La historia nos dice que en el año 1766 el papa Clemente XIII aprobó el traslado del cuerpo de uno de los mártires desde Roma a San Mateo, llegando a esta villa en el año 1767.
La capilla de estilo neoclásico, se configura como un pequeño templo de una sola nave con bóveda de cañón y dos tramos, crucero con cúpula y presbiterio semicircular. Tanto la cúpula como las pechinas estan decoradas con pinturas al fresco que representan en su mayoría escenas de la vida de San Clemente y de otros mártires cristianos. Las pinturas murales fueron realizadas en 1782, y representan en las pechinas a las virtudes cardinales: Fe, Esperanza, Caridad y Buenas Obras. A los pies de la Fe aparece la impronta de Lutero en clara referencia a su derrota. En la cúpula aparece la Trinidad de la Virgen y San Clemente.