martes, 8 de noviembre de 2011

GOZOS A MARÍA SANTÍSIMA DEL REMEDIO, patrona del celeste Orden de la Santísima Trinidad de la ciudad de Valencia.





En las afueras de la Puerta del Mar de la muralla cristiana de Valencia existió desde antiguo una ermita dedicada a San Miguel. Bien en esta ermita o en otra próxima que se llamó primero de Nuestra Señora de la Piedad y más tarde, a raíz de la peste de 1248, se llamó del Remedio por creerse que su imagen protegió a la ciudad, se fundaba a principios del siglo XVI el Convento del Remedio de Trinitarios Calzados. El convento tenía dos patios con claustros y el huerto daba al río, cerrado por un muro alto. La Iglesia tenía cabecera poligonal con torre campanario a los pies, dando la fachada a la Calle Navarro Reverter y teniendo la Iglesia ocho capillas. Una de ellas, la primera accediendo a la iglesia, estaba dedicada a esta Virgen y debió hacer las funciones de capilla de la Comunión. Se decoraba con lienzos de José Inglés y fue reconvertida en el año 1685 por Francisco Navarro. La desamortización sufrida por la Iglesia en el siglo XIX llevó a la demolición del magnífico convento y a la desaparición en Valencia de la orden. Sobre este Llano, el 21 de Noviembre de 1957, el entonces arzobispo de Valencia D. Marcelino Olaechea y Loizaga erigió la actual parroquia.
El título del Remedio ya parece que existía en el siglo XIV pues son muchos los estudios de imágenes y cofradías muy antiguas que lo atestiguan. En la difusión de este título ha tenido especial influencia la orden de los Trinitarios, especialmente a partir de la batalla de Lepanto del año 1571. Estos la asumieron como patrona de la orden y predicaron y difundieron su devoción y culto por muchos lugares, especialmente en la provincia de Aragón, teniéndola como Madre y Patrona en la casa de Valencia y en toda la Provincia religiosa. La imagen de la Virgen luce en su pecho la cruz trinitaria, roja y azul, y ofrece con la mano derecha el escapulario trinitario. Adjuntamos otro bello grabado.