domingo, 16 de junio de 2013

GOZOS A LA IMAGEN DEL SANTÍSIMO ECCE HOMO, que se venera en la Iglesia parroquial de la Ollería.




Este Ecce Homo fue un regalo del patriarca San Juan de Ribera (1532-1611) a la Iglesia de Santa María Magdalena de L’Ollería que ha sido venerada por tantas y tantas generaciones desde que aquel encargó la imagen. Se trata de una escultura renacentista bellísima y de gran importancia dentro de nuestro patrimonio que refleja el dolor y sufrimiento de Cristo. El Ecce Homo de L’Olleria muestra una de las iconografías más lastimosas de Cristo, pues refleja el momento en que Pilatos lo presenta a la multitud congregada en el pretorio después de sufrir la flagelación, coronación de espinas e improperios. Así, la escultura nos muestra a Jesús de pie, con una pierna ligeramente flexionada en contraposición, semidesnudo para mostrar en sus carnes las huellas de la flagelación, con la corona de espinas, el manto o clámide púrpura, que en este caso es una pieza textil exenta, y el cetro de caña, aquí de plata realizada en 1764 a expensas de Mosen Ledro Plá, que sujeta con las manos maniatadas. La imagen que procesiona en la actualidad se ubica sobre un trono de nubes con querubines, también de madera policromada, que debió pertenecer a otra talla, posiblemente una Inmaculada, ya que el Ecce Homo jamás se representa de manera glorificada ya que muestra la condición más humana de Cristo.