martes, 30 de abril de 2013

GOZOS AL CRISTO DE LA BUENA MUERTE, venerado en su ermita de Bellús.



La ermita del Cristo de la Buena Muerte está situada en el término municipal de Bellús y su construcción actual data del año 1935. La inicial aparece documentada en 1791. El edificio primitivo fue reemplazado en el S.XIX por una segunda ermita neogótica, pensada para presidir el Calvario. En el año 1934, gracias a la donación de una señora que iba al balneario, se ensanchó esta segunda ermita. Está construida con materiales modernos como el cemento y el ladrillo. Se trata de una construcción exenta, constando de una única nave apoyada sobre dos contrafuertes exteriores a cada uno de los lados. La nave está cubierta en dos de sus tres tramos por una bóveda de medio cañón que descansa sobre pilastras adosadas al muro. La fachada no presenta casi decoración a excepción de la portalada de acceso bajo un arco de medio punto y sobre la que encontramos una ventana. Rematando la fachada hallamos una espadaña de un solo hueco. En el interior destaca una talla policromada con la imagen del Cristo crucificado de 1941 situada en la capilla mayor. Antiguamente, en la explanada que hay delante de la ermita, había un Via Crucis que hoy tenemos desaparecido. 
La espectacularidad de la procesión que se le dedica radica en que la imagen del Cristo va precedida, en todo momento, por cohetes que llenan de luz y colorido todo el recorrido. Lo más emotivo es cuando al llegar a la ermita y, antes de entrar en ella, los “coheters”, forman un túnel con los cohetes por el que pasa el Cristo.