martes, 19 de marzo de 2013

GOZOS AL ARCÁNGEL SAN MIGUEL DE LES TORROSELLES DE LA VILLA DE LUCENA DEL CID.



El lugar de Sant Miquel de les Torrocelles pertenecía a los Urrea, propietarios del señorío de l'Alcalatén por donación de Jaime I en 1233, en el que se hallaba incluida Lucena del Cid. El enclave tenía gran importancia estratégica y por ello los Urrea construyeron una torre amurallada, a cuya sombra se desarrolló un pequeño poblado que pronto necesitó una capilla, origen de la actual ermita. Esta primera iglesia, ya dedicada a San Miguel, patrón de Lucena, debió levantarse a principios del S. XIV, aunque sufrió importantes reformas en los siglos XVI y XVIII y, más recientemente, en el año 1911.
Lo que queda de este asentamiento militar medieval, actualmente deshabitado, es una muralla bastante bien conservada que delimita un círculo en cuya parte sureste se halla la ermita. Su planta es rectangular y la puerta de entrada, de trazas románicas, es la pieza más representativa que queda de esa ermita primitiva. Dispone de espadaña con campana, aunque en origen era un pequeño campanario en lo que fue una torrecilla almenada, recuerdo de que la iglesia formaba parte de una fortificación erigida en tiempos belicosos. Su interior no conserva hoy objeto relevante alguno, aunque en el pasado albergaba un valioso retablo del S.XV salido del taller de Mateo Montoliu en Sant Mateu, que fue destruido durante la Guerra Civil. El segundo domingo de Mayo se realiza una bonita romería que parte desde la población a la ermita, con misa, procesión por los alrededores, bendición de los términos y reparto de la fogasseta de pan bendecido entre los asistentes. Otra fecha destacada es el último viernes de abril, cuando llegan a les Torrocelles los peregrinos de Les Useres en su trayecto hacia Sant Joan de Penyagolosa. Aquí oyen misa, comen y descansan antes de proseguir su camino.