miércoles, 11 de abril de 2012

GOZOS AL GLORIOSO SAN BLAS, OBISPO Y MÁRTIR, venerado en el lugar de Potríes.


La tradición impone que los fieles cuando acuden a la iglesia parroquial de los Santos Juanes de Potríes se rocen la garganta con la reliquia de San Blas que allí se conserva junto con su imagen, cumpliendo con el ritual de purificación y protección frente las enfermedades. El relicario contiene la falange de un dedo conservada en una hermosa pieza de orfebrería y se le tiene una gran devoción en el pueblo. Y es que San Blas es el protector de las enfermedades de la garganta. Son famosas las ferias o mercados medievales que se celebran en honor al santo. Este conocido como Porrat de Sant Blai tiene su origen en torno al siglo XVII, coincidiendo con la repoblación del municipio tras la expulsión de los moriscos, aunque algunos investigadores afirman que el origen de esta celebración podría deberse a la devoción que la familia Centelles, señores de Rebollet al que pertenecía Potríes, tendrían por el santo, e incluso que la festividad podría utilizarse como medio para la evangelización de los musulmanes locales ya desde el siglo XV.